Con 41 años y una personalidad única, Claudio Di Lorenzo, vecino de Flores, llegó a Gran Hermano 2025 dispuesto a no pasar desapercibido.
“Soy Claudio Lorenzo, tengo 41 años, vivo en Flores, Capital, y tengo dos hijos que son la luz de mi vida”, se presentó con entusiasmo, dejando entrever que no tiene miedo de mostrar quién es realmente.

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Fiel creyente de la ley de la atracción, Claudio asegura que su vida está marcada por experiencias fuera de lo común.
“Soy de los que cree que la Tierra es plana y no redonda. Es muy loco, pero una vez tuve un OVNI encima mío”, compartió, dejando a todos sorprendidos con su relato.
Su lado místico también forma parte de su estrategia, ya que confía en su capacidad para “nivelar energías” y conectar profundamente con las personas.
Una estrategia clara y diferente
Claudio no solo se apoya en sus creencias para destacarse, sino que ya tiene un plan bien definido para desenvolverse en la casa.
“Voy a conocer a cada uno, ver sus debilidades, sus fortalezas y ahí jugar. Mi idea es mover fichas y ver qué hacer”, explicó, dejando en claro que piensa usar su habilidad para conectar con los demás como una herramienta clave en el juego.
Un personaje que promete dar que hablar
“Terraplanista, viste ovnis, de todo. Mi vida es una película”, bromeó mientras recibía la bienvenida de Santiago del Moro.
Con una personalidad carismática y un relato que no deja a nadie indiferente, Claudio promete ser uno de los participantes más peculiares de esta edición.
Con su familia apoyándolo desde el estudio, Claudio dejó claro que está listo para darlo todo. “Vamos a romperla”, exclamó antes de cruzar la puerta de la casa.
¿Será su singularidad suficiente para conquistar al público y quedarse con el premio mayor? ¡El tiempo lo dirá!