Una opción ideal para preparar algo dulce, fresco y liviano sin complicarte en la cocina.
Su textura suave y su sabor cítrico lo hacen perfecto para cualquier momento del día. Además, no necesita horno y se hace con ingredientes simples que seguramente ya tenés.

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Ingredientes
- 300 ml de leche
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de azúcar de vainilla
- 300 ml de jugo de naranja
- 2 yemas de huevo
- 20 g de azúcar
- 50 g de maicena
- 30 ml de jugo de limón
- 80 g de leche condensada
- 100 g de queso ricotta
- 80 ml de crema de leche batida
Preparación
- En una cacerola, colocá la leche junto con la ralladura de limón y el azúcar de vainilla. Llevá a fuego medio y calentá revolviendo hasta que comience a hervir.
- Retirá del fuego y colá la preparación para quitar la ralladura, dejando una base más suave.
- Incorporá el jugo de naranja y el jugo de limón, mezclá bien y llevá nuevamente a fuego bajo.
- En un bowl aparte, batí las yemas con el azúcar y la maicena hasta lograr una mezcla lisa y sin grumos.
- Verté esta preparación en la cacerola lentamente, sin dejar de revolver para evitar que se formen grumos.
- Cociná a fuego bajo hasta que espese y tenga una consistencia cremosa.
- Retirá del fuego y dejá enfriar completamente.
- Una vez frío, agregá la leche condensada, el queso ricotta y la crema de leche batida. Mezclá con movimientos suaves y envolventes hasta integrar todo.
- Distribuí la preparación en vasos, compoteras o un molde grande.
- Llevá a la heladera durante al menos 30 minutos para que tome más cuerpo y esté bien fresco al momento de servir.
- Antes de servir, podés decorar con ralladura de limón, cacao en polvo o un toque de canela.
Consejos:
- Podés reemplazar el jugo de naranja por maracuyá o mango para variar el sabor.
- Si querés una textura más firme, agregá un poco más de maicena durante la cocción.
- Es importante revolver constantemente para lograr una crema sin grumos.
- Servilo bien frío para disfrutar mejor su frescura y consistencia.
- Sumá frutas frescas o chocolate rallado para darle un toque extra al momento de presentar.
Un postre práctico, rápido y con un sabor equilibrado que siempre queda bien y se adapta a cualquier ocasión.