Un postre suave, liviano y con una textura que realmente sorprende desde el primer bocado.
Su combinación de bizcochuelo aireado y crema delicada la convierte en una opción irresistible. Ideal para ocasiones especiales o para darse un gusto con algo casero y diferente.

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Ingredientes
Para la masa:
- 6 huevos
- 250 g de harina
- 40 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- Jugo de medio limón
- Coco rallado (cantidad a gusto)
Para la crema pastelera:
- 500 ml de leche
- 2 huevos
- 60 g de maicena
- 35 g de manteca
- 70 g de azúcar
- 1 sobre de azúcar vainillado o esencia de vainilla
Preparación
- En un bowl, mezclá las yemas con el azúcar hasta obtener una preparación clara y cremosa.
- Incorporá la harina previamente mezclada con el polvo para hornear, integrando bien.
- Sumá el jugo de limón y mezclá nuevamente.
- Batí las claras a punto nieve e incorporalas con movimientos suaves y envolventes para mantener el aire en la preparación.
- Volcá la mezcla en un molde enmantecado y enharinado.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C hasta que esté cocido y apenas dorado. Retirá y dejá enfriar.
- Para la crema pastelera, colocá la leche en una cacerola y llevá a fuego medio.
- Agregá la maicena disuelta y el azúcar, mezclando constantemente para evitar grumos.
- Cuando la preparación comience a espesar, incorporá los huevos y la vainilla sin dejar de revolver.
- Sumá la manteca y continuá mezclando hasta lograr una crema suave y homogénea. Dejá enfriar.
- Una vez frío el bizcochuelo, cortalo al medio para formar dos capas.
- Rellená con una capa generosa de crema pastelera.
- Cubrí la superficie y los costados con el resto de la crema.
- Espolvoreá coco rallado por toda la torta para terminar la presentación.
- Llevá a la heladera durante al menos 1 hora antes de servir para que tome mejor consistencia.
Consejos:
- Cociná la crema a fuego medio y revolvé sin parar para evitar que se pegue o se formen grumos.
- La crema debe quedar firme pero cremosa, ideal para mantener bien el relleno.
- Asegurate de que el bowl esté limpio y seco al batir las claras para lograr un buen punto nieve.
- Podés humedecer el bizcochuelo con un poco de almíbar para darle más suavidad.
- Dejar reposar la torta en frío mejora la textura y hace que los sabores se integren mejor.
Un postre delicado, rendidor y muy tentador, perfecto para compartir en cualquier momento especial.